Consejos
Consejos para prepararse para un examen
1. Crear las condiciones que favorezcan la atención, con lo que el tiempo de estudio rendirá más. Es preciso aislarse de los ruidos, las personas y todo aquello que pueda ser motivo de distracción. Nada de música.
2. El mejor momento, para la mayoría de los estudiantes suele ser la mañana. El periodo del día en el que se obtiene un mayor rendimiento depende de las costumbres de cada uno pero, en general, la mañana tras una buena noche de descanso, es el mejor momento. Por ello, se debe dedicar a las cuestiones más difíciles.
Los repasos y la memorización se pueden hacer a última hora de la tarde o temprano en la noche. Y, contra la costumbre de la mayoría de los estudiantes, la noche raramente se presta al estudio. Lo mejor es dedicarla a dormir.
3. Saber descansar es esencial para obtener un buen rendimiento. El estudio resulta más eficaz si se realiza en períodos de 50 minutos, entre los cuales se toma un descanso de cinco o diez minutos antes de continuar. Tras cuatro de estos períodos, el descanso debe ser de, al menos, una hora que puede aprovecharse para actividades de recreo.
4. No memorizar sin comprender. Alternar las asignaturas, comenzando par una difícil y siguiendo con otra más agradable, también aumenta la eficacia del trabajo. Y conviene tener presente que es un error aprender de memoria y sin entender, ya que lo que se estudia de esta manera, se olvida todo enseguida. En cambio, de lo que se comprende bien se retiene, aproximadamente la mitad.
Para comprender lo que se estudia, es preciso, en primer lugar leerlo por entero, para tener una visión de conjunto del tema.
Después, es necesario localizar las ideas básicas, destacándolas mediante el subrayado o anotaciones al margen. Se obtiene así el hilo conductor de la exposición.
5. Resumir. Conviene expresar las ideas clave y sus relaciones con las propias palabras, en un resumen. Esto ahorra tener que leer de nuevo páginas y páginas de apuntes o libros, y es un buen ejercicio para contestar en los exámenes a los temas amplios.
6. Combatir los nervios mediante la planificación del tiempo; el respeto de los horarios que uno se ha establecido; el tiempo de relax dedicado a otras actividades, especialmente al deporte; la alimentación equilibrada que no abuse de excitantes como la cafeína por supuesto, nada de pastillas, que de momento te ayudan pero luego te pueden pasar factura a la hora del examen ; y el procurar dormir bien.
7. Presentarse confiado a los exámenes, ya que habitualmente uno piensa que va a suspender porque infravalora sus propias capacidades y preparación y baja su rendimiento por nerviosismo.
8. Repasar el conjunto de la asignatura. Después, conviene relajarse, ocupar la cabeza con otra cosa, y acostarse temprano para estar despejado al día siguiente.
9. A la hora de hacer el examen, conviene tener presente que habitualmente el profesor prefiere la calidad a la cantidad y el sentido común y la lógica a la originalidad excesiva. Nunca se deben descuidar la expresión clara y precisa así como la presentación.